Una hora de libertad, alrededor de sesenta minutos de paz. De
poder gritar, de no estar controlada por una niñata. De no tener que tener mil
ojos por si algún juguete o un simple detalle de mi pasado acabe en pedazos,
roto o deformado. De escribir sin que alguien me insulte por ello. De hacer lo
que me venga en gana sin ser criticada. De poder ser libre. De hablar con gente
a la que quiero sin que una voz las insulte. Poder tener el teclado para mi
sola y que no me trolee las conversaciones. Los minutos se consumen y yo sé que
nada va a volver a ser como está siendo ahora.
Necesito gritar, y no puedo. Necesito llorar y me avergüenzo. Necesito desahogarme y no lo consigo. Quiero gritar al mundo todos sus defectos, llorar hasta que no me queden lágrimas para hacerlo, desahogarme hasta que las palabras que deseo se conviertan en hechos. Necesito que este mundo sea justo, y que esta sociedad sea comprensible. Escribo por miedo a gritar.
6 ago 2012
¡Enhorabuena Paulaa Lopez!
¡Y como tercer lugar Paula López! Os dejo con su texto:
Y tú te empiezas a reír, también la otra persona. Y os reís aún más. Y os miráis y os parece que todo está diseñado para haceros reír, y entonces te ríes, te ríes sin cesar, y da la impresión de que el destino está de tu parte, sí, que vale la pena reír sin parar. Porque pasas un momento de ésos en los que, de verdad, la barriga se tensa y te duele de lo mucho que te has reído.En los que empiezas a soltar esas pequeñas lágrimas de risa, que hacen que el otro se ría más por la cara que pones, y que tú al ver al otro, te rías y no pares de reír, pidiendo que pare, que te falta el oxígeno. En esos instantes que no hay nada más hermoso que esa risotada, te olvidas de todo lo que te ha salido mal y te sientes de verdad recoinciliado con el mundo. Y entonces dejas de reírte, sueltas alguna que otra risita nerviosa, pero después te sientes casi satisfecha y exhalas un largo suspiro, como de alivio. Pues bien, eso es vivir, partirse de risa con una persona a la que quieres y te hace sentir querida. Para darse cuenta de que… aunque muchas veces las cosas puedan salir mal, siempre va a ocurrir algo que te haga soltar una carcajada a pleno pulmón.
Y tú te empiezas a reír, también la otra persona. Y os reís aún más. Y os miráis y os parece que todo está diseñado para haceros reír, y entonces te ríes, te ríes sin cesar, y da la impresión de que el destino está de tu parte, sí, que vale la pena reír sin parar. Porque pasas un momento de ésos en los que, de verdad, la barriga se tensa y te duele de lo mucho que te has reído.En los que empiezas a soltar esas pequeñas lágrimas de risa, que hacen que el otro se ría más por la cara que pones, y que tú al ver al otro, te rías y no pares de reír, pidiendo que pare, que te falta el oxígeno. En esos instantes que no hay nada más hermoso que esa risotada, te olvidas de todo lo que te ha salido mal y te sientes de verdad recoinciliado con el mundo. Y entonces dejas de reírte, sueltas alguna que otra risita nerviosa, pero después te sientes casi satisfecha y exhalas un largo suspiro, como de alivio. Pues bien, eso es vivir, partirse de risa con una persona a la que quieres y te hace sentir querida. Para darse cuenta de que… aunque muchas veces las cosas puedan salir mal, siempre va a ocurrir algo que te haga soltar una carcajada a pleno pulmón.
¡Enhorabuena Yolanda Paredes!
Como segundo lugar, Yolanda Paredes, quien ha ganado el segundo puesto con su texto:
Os dejo con su texto:
Os dejo con su texto:
¿Te acuerdas?
Yo era aquella niña a la que mirabas con ternura, a la que le decías que querías y al segundo te marchabas corriendo porque te daba vergüenza, a la que le diste aquel beso en la mejilla lo cual significaba que ya éramos “novios”.
Pero el inevitable paso del tiempo hizo que creciéramos, que negases que me querías para que tus amigos te dejasen en paz, que no tuvieras tiempo para mi.
Ayer te vi y cuando nuestras miradas se reencontraron después de tanto tiempo, volví a sentir esa sensación que sentía cuando tus labios rozaban mi mejillas, cuando me dabas una flor mientras te ponías rojo.
Y aunque la vida nos haya separado, aunque pase mucha gente por mi vida a la cual quiera, odie, desee y ame tú siempre serás aquel niño que me dijo por primera vez: Te quiero.
Yo era aquella niña a la que mirabas con ternura, a la que le decías que querías y al segundo te marchabas corriendo porque te daba vergüenza, a la que le diste aquel beso en la mejilla lo cual significaba que ya éramos “novios”.
Pero el inevitable paso del tiempo hizo que creciéramos, que negases que me querías para que tus amigos te dejasen en paz, que no tuvieras tiempo para mi.
Ayer te vi y cuando nuestras miradas se reencontraron después de tanto tiempo, volví a sentir esa sensación que sentía cuando tus labios rozaban mi mejillas, cuando me dabas una flor mientras te ponías rojo.
Y aunque la vida nos haya separado, aunque pase mucha gente por mi vida a la cual quiera, odie, desee y ame tú siempre serás aquel niño que me dijo por primera vez: Te quiero.
¡Enhorabuena Kalia Henderson!
¡Ya tenemos ganadora del concurso de textos mío y de Garonne!
¡¡¡Ha ganado Kalia Henderson!!! ¡¡¡Enhorabuena!!!Disfrutad de su texto:
Miro las olas, una sensación de envidia sana me invade. Que bonito tendría que ser vivir como ellas, sin ninguna complicación, poder moverte cuando, como y donde tú quieras. Dejar que el viento te lleve hacia un más allá, un lugar en el que reinen la paz y la armonía absoluta. Precioso. Me entran ganas de volar, de querer tocar el cielo con las puntas de los dedos aunque sea durante una milésima de segundo para saber lo que se siente, para salir de las jaulas impuestas por la sociedad y de las que difícilmente se puede escapar. Las gotas de sal del mar mojando mis pies me traen de vuelta a la realidad, cruda, pero de alguna forma bella. La vida está llena de experiencias que, por culpa de esas jaulas, pierden la posibilidad de que ocurran. Aunque nosotros tenemos la culpa de ello al crear esas jaulas. Respiro y sonrío. Cierro los ojos y levanto las manos, la brisa fluye entre mis dedos, llena mis pulmones de esperanza y hace de mi pelo un torbellino. Sonrío, esto es libertad. Simplemente libertad. Libertad, que bonito nombre tienes. Me resultas tan sumamente inalcanzable como atractiva.
4 ago 2012
Incumplo mi descanso.
Escrito por
Leti
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desahogos,
días grises,
dolor,
No,
no puedo más,
odio acumulado,
Pesimismo
No puedo dejar de llorar por dentro, de gritarme a mi misma, de odiarme, de no sentir dolor. No puedo soltar ni una triste risa falsa, y de las verdaderas ni hablamos. El fin de mi problema tiene fecha. Y los días se me hacen infinitamente eternos. Gritos, dolor, gritos, dolor, y así las veinticuatro horas del día. Tampoco tengo libertad en mi casa, y de la intimidad ya ni hablemos. No la importa nada. Buscas algo con mucho detenimiento para que lo mire un poco y se canse. Mi trabajo es algo, aunque no lo crea. He de estar pendiente de ella todo el día, toda la noche; bueno, si me deja dormir en mi cama.
Me quiere usurpar todo lo que es mío, pero en el fondo, te quiero muchísimo, aunque sea en el fondo.
3 ago 2012
Descanso.
2 ago 2012
¿Qué sería yo?
Escrito por
Leti
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amistad,
GRACIAS,
internet,
smile,
trying to be happy
¿Y yo que os digo? ¿Que os como a besos virtuales? ¿Que dan
ganas de aplastaros a abrazos cada vez que me decís esas cosas tan preciosas? ¿Que
gracias a vosotras sonrío un poquito más día a día? No os puedo decir nada que
no sepáis, no puedo quereros y admiraros tanto. Mi admiración por vosotras es
por el genialoso don de hacer feliz a la gente por una conversación de tuenti y
necesito que eso no cambie. Y esa es la razón por las que no me borraría ese
tuenti por nada del mundo. Sin vosotras no sería capaz de escribir con fuerzas.
Sin vosotras no gritaría y así, no me sentiría libre desahogándome. Sin
vosotras sería silencio.
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