Necesito gritar, y no puedo. Necesito llorar y me avergüenzo. Necesito desahogarme y no lo consigo. Quiero gritar al mundo todos sus defectos, llorar hasta que no me queden lágrimas para hacerlo, desahogarme hasta que las palabras que deseo se conviertan en hechos. Necesito que este mundo sea justo, y que esta sociedad sea comprensible. Escribo por miedo a gritar.

3 ago. 2012

Descanso.

Lo siento, no puedo, últimamente me comprometo tanto en el blog que me he desahogado más de la cuenta, no sé. A veces no es tan fácil como creía plasmar las lágrimas en una entrada de blog. Y a veces, la inspiración se esfuma. A mi no es que se me haya esfumado sino que me pasan tantas cosas que no sé sobre qué escribir, ni de qué forma, ni las expresiones que puedo utilizar. No puedo más, esto ya me abruma. El problema es que no me salen las palabras. Además, espero la visita de mi prima pequeña, Sara, a mi casa, ella es muy, muy intranquila y si no estoy con ella refunfuña. No será un adiós, será un ¡hasta dentro de unos días! Muchísimas gracias por vuestra comprensión. Ahora es cuando este desquebrajado corazón para de teclearos sentimientos hasta temprano. Muchísimas gracias por todo.


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