Necesito gritar, y no puedo. Necesito llorar y me avergüenzo. Necesito desahogarme y no lo consigo. Quiero gritar al mundo todos sus defectos, llorar hasta que no me queden lágrimas para hacerlo, desahogarme hasta que las palabras que deseo se conviertan en hechos. Necesito que este mundo sea justo, y que esta sociedad sea comprensible. Escribo por miedo a gritar.
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4 ago 2012

Incumplo mi descanso.

2 comentarios:
No puedo dejar de llorar por dentro, de gritarme a mi misma, de odiarme, de no sentir dolor. No puedo soltar ni una triste risa falsa, y de las verdaderas ni hablamos. El fin de mi problema tiene fecha. Y los días se me hacen infinitamente eternos. Gritos, dolor, gritos, dolor, y así las veinticuatro horas del día. Tampoco tengo libertad en mi casa, y de la intimidad ya ni hablemos. No la importa nada. Buscas algo con mucho detenimiento para que lo mire un poco y se canse. Mi trabajo es algo, aunque no lo crea. He de estar pendiente de ella todo el día, toda la noche; bueno, si me deja dormir en mi cama.
 Me quiere usurpar todo lo que es mío, pero en el fondo, te quiero muchísimo, aunque sea en el fondo.