Necesito gritar, y no puedo. Necesito llorar y me avergüenzo. Necesito desahogarme y no lo consigo. Quiero gritar al mundo todos sus defectos, llorar hasta que no me queden lágrimas para hacerlo, desahogarme hasta que las palabras que deseo se conviertan en hechos. Necesito que este mundo sea justo, y que esta sociedad sea comprensible. Escribo por miedo a gritar.

24 jul. 2012

Ironía es que "Leticia" en latín signifique "Alegría".

Lo siento. Pienso que no puedo escribir. Me ahogo en mis recuerdos, en esta situación, en este capítulo de mi vida que poco a poco se ha ido convirtiendo en una historia entera. Desgraciadamente. Dicen que lloro por cada tontería. Para mi no lo es, es algo muy serio. Algo que me corrompe por dentro. Y por fuera, ya no me quiero, no me cuido. Las ganas de ser feliz se han ido esfumando como el humo a medida que han ido pasando los días. Ya no vale la pena perder el tiempo intentándolo. Ya no vale la pena. Cuando nadie confía en ti, cuando "importas" a la gente, sí, entre comillas. Cuando no entiendes lo que te pasa y no comprendes desatar una palabra desde dentro hasta esta absurda hoja en blanco cual pasará a la posteridad con una lágrima de cuando quise ser feliz y no fui capaz.

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